Infraestructura que sostiene luchas sociales

May First demuestra que otra infraestructura tecnológica es posible. Una que no extrae datos, no vende atención, y no reproduce lógicas corporativas. Durante más de 20 años, hemos operado infraestructura tecnológica sin estas lógicas, lo que demuesta que el modelo extractivo dominante no es inevitable.

Más de 800 organizaciones confían su infraestructura digital a una cooperativa sostenida por movimientos sociales. Esto demuestra que autonomía tecnológica es viable.

Hemos respondido a ataque DDoS diseñado para silenciar, resistido intentos de censura y mantenido servicios funcionando. Esto muestra que la infraestructura digital orientada a los movimientos sociales puede ser confiable.

Muchas de las personas y organizaciones que llegan a May First descrubren nuevas formas de relacionarse con las tecnologías. Este cambio transforma más que aspectos técnicos. Transforma cómo organizaciones entienden su relación con ella.

Fortaleciendo comunidades de resistencia

Nuestras membresías no solo se benefician individualmente. Se conectan con una red de organizaciones compartiendo infraestructura, conocimiento y solidaridad práctica.

Capacitamos y apoyamos a cientos de activistas y organizadores en seguridad digital, soberanía tecnológica y uso de herramientas libres. Nuestras reflexiones e investigaciones sobre capitalismo de vigilancia, sostenibilidad ambienta, extractivismo de datos y represión tecnológica robustecen el conocimiento estratégico de múltiples movimientos sociales.

Participamos en espacios donde se discuten prácticas y políticas de internet llevando una voz que propone otra forma de desarrollar y mantener tecnologías y demostramos las tecnologías autónomas y cooperativas pueden responder a amplios sectores de la población desafiando las narrativas que presentan los monopolios tecnológicos como inevitables.

Nuestra proppuesta cooperativa inspira otras iniciativas en diferentes regiones. Compartimos conocimiento sobre cómo operamos, qué nos ha funcionado y qué no para seguir aprendiendo y para que otros grupos puedan aprender de nuestras experiencias.

En el largo plazo

El impacto de May First no se mide en servicios que mantenemos. Se centra en que las personas y organizaciones puedan sostener su trabajo durante crisis, en conocimiento que circula entre movimientos sociales, en opciones diferentes al modelo extractivo impuesto.

Siendo parte de May First, cada una de nuestras membresías realiza un pequeño (gran) acto de desafío al sistema actual. Multiplicados por cientos de organizaciones durante dos décadas, estos actos construyen posibilidades concretas de autonomía tecnológica para movimientos sociales.